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En este blog encontrarán información sobre técnicas de crianza, estudio, manejo de comportamientos desadaptativos en la infancia, curiosidades sobre psicología y más.

jueves, 28 de abril de 2016

Taller - Entrenamiento en Flexibilidad Cognitiva






Los niños con Autismo de alto funcionamiento o Síndrome de Asperger,  presentan una profunda alteración en la flexibilidad con la que se adaptan al ambiente, esta alteración puede manifestarse en dificultades en:

Tolerar cambios de horarios y de rutinas
Generar soluciones para resolver un problema
Aceptar interpretaciones de reglas y eventos con flexibilidad
Manejar emociones intensas
Negociar con otros
Aceptar distintos puntos de vista

El Entrenamiento en Flexibilidad Cognitiva, presenta nuevos conceptos, guiones y estrategias que ayudan a estos niños a incrementar su flexibilidad y favorecer una mejor adaptación al entorno.

Dirigido a niños y niñas entre 8 y 12 años.


Para mayor Información pueden escribir al correo:

programaflexibilidadcognitiva@gmail.com





lunes, 25 de abril de 2016

Mi hijo continúa haciéndose popo, ¿Qué Hago?




¿ Qué es la Encopresis?

El término encopresis se utiliza para nombrar una pauta de defecación inadecuada, consiste en que el niño evacua en lugares socialmente inapropiados, cuando ya tiene la edad de desarrollo adecuada (> de 4 años) para hacerlo en el lugar correcto, (el inodoro). Existe una encopresis primaria, que se refiere a que el niño no ha logrado el control fecal, y una encopresis secundaria, cuando el niño ha logrado el control por más de 1 año y después lo pierde. (DSM V)

Causas

Como sucede con la mayoría de los trastornos infantiles, resulta muy difícil determinar con claridad cuál es la causa primaria de la encopresis. Existen explicaciones multicausales sobre su origen. Entre estas:


  • Factores fisiológicos como: el estreñimiento, anomalías dietéticas.
  • Factores de aprendizaje como: temor a defecar, a causa de un inadecuado entrenamiento de control intestinal, experiencias o sucesos estresantes y problemas conductuales.

Repercusiones familiares y sociales

Los niños y niñas con este trastorno, sufren de mucha desaprobación social, de hecho se considera que es el segundo trastorno de la infancia con mayor incidencia de maltrato y es que los padres al encontrarse con esta condición tienden a emplear el repertorio de castigos y de modificación conductual aprendidos de su propia infancia o por referencia de familiares y amigos cercanos, que en ocasiones lejos de favorecer la  extinción de la condición, contribuye con los estresores ambientales de mantenimiento del trastorno. 

Ahora bien, llegado a este punto, ¿qué hacer?

En primer lugar llevar a cabo una evaluación con el pediatra de su hijo, es un paso clave para determinar cualquier factor fisiológico que pueda estar influyendo en la condición. 

Seguidamente, siempre es fundamental, solicitar ayuda psicológica para manejar las emociones y creencias relacionadas que como padres pueden surgir en relación a la condición de su hijo.

Recuerden, padres emocionalmente sanos, es el mejor factor protector que le pueden brindar a sus hijos para un crianza eficaz.

Pautas de ayuda
  1. El castigo debe ser el último recurso a utilizar en estos casos. Usualmente es suficiente castigo, sobre todo en niños mayores de 6 años, el rechazo social que reciben frecuentemente en el colegio, y como padres o cuidadores, principal fuente de apoyo, protección y seguridad, son la última figura de los que necesitarán juicios y rechazos.
  2. Consulte a su pediatra sobre la valoración y el seguimiento de de una dieta sana y balanceada, en el caso de una encopresis (retentiva) por estreñimiento, lo más recomendable es una dieta rica en fibra.
  3. Instaure hábitos de defecación regular, esto se refiere a entrenar a los intestinos del niño a asociar los movimientos gastrocólicos relacionados con la defecación, con el momento de sentarse en el inodoro. Para ello necesitará reorganizar los hábitos de la casa a la hora de levantarse.
  4. El niño debe tomar agua en ayunas al despertar, luego desayunar (sano y balanceado), y acompañar el desayuno con una bebida caliente, (esto es recomendable para cualquier persona, logramos una mejor digestión de esta manera, que con bebidas frías).
  5. Luego de desayunar, debe esperar de 15 a 20 minutos y posteriormente sentarse en el inodoro por unos 5 a 10 minutos. 
  6. Recuerden muy frecuentemente el niño no querrá estar sentado en el inodoro, ya que podemos estar tratando con un entrenamiento inadecuado o forzoso al uso del mismo, por ello debemos propiciar un ambiente lo más relajado posible, pueden agregar algún aromatizante al baño, colocar música  o si se trata de niños más pequeños permitirle tener un juguete durante el tiempo que permanezcan sentados. 
  7. Luego de finalizar el tiempo de estar sentado,si el niño logra defecar, es fundamental reforzar la conducta. (Puede ser a través de elogios o pueden acordar una recompensa material que luego pueda ser canjeada por un premio mayor, preferiblemente relacionado con un plan familiar. Por ejemplo: una calcomanía, que al alcanzar 5 en una semana, pueda ser canjeada por una salida al parque).
  8. Si por el contrario el niño no logra defecar omitimos la recompensa, pero evitamos dar un discurso o castigo, porque con ello,solo seguiremos asociando la experiencia del inodoro con  algo desagradable. 
  9. En casos de fobias al inodoro, comenzamos el entrenamiento en una vasija o vaso de cama, lejos del baño y nos acercaremos por aproximaciones sucesivas, día tras día, hasta llegar al baño y posteriormente al inodoro.
  10.  En caso de accidentes (defecaciones en la ropa) durante el entrenamiento, es importante y resalto, evitar demostraciones de molestia e incomodidad, debemos dejar de mostrar que está obteniendo llamados de atención por dicha conducta, queremos favorecer el llamado de atención por comportamientos deseados o aproximados al deseado. En estos momentos podemos utilizar una técnica llamada sobrecorreción, y consiste que el niño deberá bañarse y lavar su ropa interior, el objetivo es hacer un llamado a responsabilizarse por lo sucedido y darse cuenta de las implicaciones desagradables que conllevan la limpieza de las heces. 
  11. El proceso es largo, pero cuando se es consecutivo existen estadísticas de hasta un 80% de efectividad de los casos. El principal problema es que los padres se cansan y acaban siendo poco consistentes en el seguimiento de las rutinas, en especial levantarse temprano y con calma para completar los pasos en las mañanas antes de salir al colegio.
  12. En caso de usos de laxantes u otros tratamientos médicos el acompañamiento suele darse en conjunto a la terapia conductual hasta 2 semanas continuas,en las que el niño no haya tenido accidentes. (Consulte a su médico antes de administrar cualquier tipo de medicación).
  13. Si tiene dudas o no consigue avanzar en el problema no dude en visitar a un profesional.


Lcda. en psicología Génesis Guerrero